lunes, 8 de diciembre de 2025

AGOSTO y JUAN

Todos los años lo mismo. El mes de agosto va creciendo dentro mío con una montaña de recuerdos y otra de pesares. Y resulta que pasaron 49 años.
Cuarentena y nueve!! Toda una vida. Y él, que no la pudo tener, ... se la sacaron. Lo asumo. Me siento culpable. Es una tontería porque no había nada que pudiera hacer. Pero desde mis entrañas me sale un desgarrón de grito que dice que fue mí culpa. Qué, cómo... No sé 
Pero es una vida. Y se me estruja el corazón. Dónde estás? Qué fue lo que pasó? Cómo no puedo saber nada? Por qué no me acuerdo de cosas que sería bueno recordar? 
Recuerdo si (cómo olvidarlos) tus ojos negros, tiernos, tu mirada profunda y dulce. Tu voz, que era igual a la de Guerrero Marthineitz, una caricia, un ronroneo. Tu pelo oscuro, tu cuerpo entero... Te fallé, Juan. No te pude salvar. Pero créeme que no fue falta de amor. No sé ni qué pasó conmigo esa noche... Y las siguientes. Sé que fui una autómata y poco más. 
Me hubiera gustado ser tu mujer, sabés? Porque tu mansa forma de ser encaja perfecta con mis locuras. Y no te molestaba. Y no me importaba que tuvieras poca plata. A veces me pongo a imaginar cómo hubiera sido un futuro juntos. Otra tontería. Pero es un poco un consuelo a tanta melancolía y soledad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sabiduría y acción indispensable

"Ningún libro de este mundo  Te aportará la dicha, Pero secretamente  Te refieren a ti mismo"  Frag. Poemas Hermann Hesse  Y, como...