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martes, 12 de agosto de 2025

El Principito mi primer libro

Los domingos de mi infancia eran muy especiales porque ese día la familia se reunía a almorzar en mi casa. Abuelos, tíos, primas y algún colado que siempre era bien recibido se sentaban a la mesa a comer y charlar.

Antes de irse, ya pasada la hora de la merienda, mi abuela Adela tenía la costumbre de darme unas monedas para que me comprara golosinas en el kiosco de la otra cuadra. Yo, sintiéndome feliz las guardaba en un escondite secreto, ansiosa de que llegara el lunes pues entonces el kiosco estaría abierto y yo podría correr a comprar las historietas que tanto disfrutaba. La Pequeña Lulu, Batman, Superman, Periquita, Archie, Patoruzu, llenaban el estante bajo de mi mesa de luz.

Hasta que un día para mi cumpleaños mis tíos Mary y Pedro me regalaron un libro: “El Principito” de Saint-Exupery. Yo nunca había visto un libro con dibujos, sólo los de la escuela que eran muy aburridos, y en mi casa sólo había una gran colección de tapa azul que era de mi padre... Pero esto era otra cosa. Lo comencé a leer ese mismo día y un mundo nuevo se abrió para mí. Y fui descubriendo con el paso del tiempo que había muchos libros con dibujos y sin ellos y que cada uno de ellos me proponía un viaje, una aventura, una idea nueva. Dejé de comprar historietas (con excepción de “Mafalda”) y el viaje del Principito se convirtió en mi propio viaje. Fui una niña de cabellos de oro caminando solitaria conociendo la vida y sus muertes.

Desde entonces los libros fueron mis aliados todos los días de mi vida. Han sido y son puentes, castillos, paisajes y amigos que fueron apoyo en momentos terribles de mi viaje. Con ellos he construido el muro detrás del cual me escondo, he conocido autores de los que me he enamorado y otros que son mis mejores amigos.  

domingo, 10 de agosto de 2025

MARIO . 1era parte. El Abrazo

 

Ese invierno de mis once años fue diferente. Los adultos decidieron pasar unos días en Paraná donde tenían amigos y parientes con el plan de ir a cazar perdices y liebres. Así que un tanto apretados en la camioneta IKA azul marchamos hacia allá mis padres, un amigo de ellos, su hijo, mi hermana y yo.

Después de unas horas de viaje llegamos a destino y fuimos recibidos por un grupo de gente que yo no conocía. Angélica y Miguel, su hija Beatriz y sus nietos Mario, Eduardo y Laura. Vivían en una casa muy grande con habitaciones de sobra y ese fue nuestro hospedaje. Los techos eran altos, al igual que las puertas que tenían parte de madera y parte de vidrio y cada habitación daba a un patio enorme al cual tenía que salir si quería ir al baño.

Mi edad se emparejaba con la de Mario y Laura. Eduardo era unos años más chico y mi hermana era cinco años más grande y por ese motivo no quería juntarse con nosotros. Disfruté mucho el guiso que me sacó el frío que tenía y de la charla con Mario que no dejaba de mirarme con sus ojos oscuros muy abiertos.

Esa noche cenamos todos juntos en el comedor y enseguida nos mandaron a la cama porque al día siguiente íbamos a salir a cazar temprano.

La caza no la disfruté. No me gustaban y aún no me gustan las armas. No mataron liebres pero sí unas cuantas perdices a las que hubo que desplumar y sacarle las balitas para que nadie se las tragara. Esto tampoco me gustó pero Mario me ayudó y logré desplumar un par. “¡Vas a ver qué ricas quedan en escabeche!”, me decía. Y tuvo razón, las perdices, aún con culpa, cocinadas esa noche para almorzar al día siguiente eran riquísimas.

El tiempo que pasé en ese caserón fue siempre jugando a las cartas o charlando con Mario y a veces un poco con Laura.

Mario era un chico de mirada dulce y siempre sonriente. A los dos nos gustaba leer lo que lo hizo mi mejor amigo en ese viaje.

Pasamos seis días en Paraná. Recorrimos campos, corrimos gallinas, tomamos mate cocido con leche y galleta de campo. Yo que iba a un colegio de monjas y venía de una familia donde éramos todas primas, me divertí un montón con ese amigo inesperado.

La noche antes de volver a Buenos Aires Mario me pidió mi dirección para poder escribirme. Se la dí y me preguntó con la mirada fija en el piso “Pero… ¿me vas a contestar cuando te escriba?”. Le aseguré que lo haría y entonces sonrió y me dio un beso en la mejilla.

Al día siguiente, con la camioneta cargada y todos listos para viajar empezamos a despedirnos. Mario se acercó a mí y me abrazó fuerte por unos instantes. Yo apenas supe cómo responder.

Nunca me habían abrazado. Nunca. Mario me enseñó. Con ese abrazo sellamos una amistad que se prolongaría en cartas y nuevos encuentros durante nuestra adolescencia. Y yo fui mejorando en el arte de dar abrazos.

jueves, 31 de julio de 2025

PANDEMIA DE CRUELDAD (parte 1)

 Y si, llegó la revolución de la crueldad, del desprecio y ......

del complejo de inferioridad.

Vamos!! No  me digan que no se dieron cuenta cuán poca cosa se siente quien permanentemente insulta de hecho o de palabra a sus semejantes.

Quien paga por una miserable foto que no representa nada. 

La crueldad se volvió un plan de gobierno y algunes compatriotes la aplauden, ... por ahora. Eventualmente les caerá la ficha, o el insulto, lo que caiga primero y no tendrán donde caerse muertos.  Se enfermaran y no tendrán la solidaridad de nadie, porque estarán solos

No olvido ni perdono a quien se suma a esta pandemia de crueldad. Por qué habría de hacerlo¨? Puedo convivir con el disenso pero no con la violencia , el acoso, el abuso de poder, el bullying que prolifera desde el poder y habilita a que cualquiera se sienta cómodo haciendo lo mismo. 

Y no son "excesos" , no son "brotes". Es la politica del odio y la crueldad. Es el pensamiento neoliberal de la doble vara. 

El mensaje es claro: muerte al que no es como ellos quieren, sufrimiento al que no puede salir solo, muerte también al enfermo, al discapacitado que no produce nada ...porque ellos piensan que un pais es una empresa y sin contar los muertos, siguen avanzando. Ignorando que algún día les llegara el turno a ellos,a ellas, a todes

P. D.: Estamos en un rebrote fascista. 




ESTOY CANSADA DE VIVIR EN UN PAíS Q ME QUIERE MUERTA

 Pasó tiempo, demasiado y por eso el tono, el estilo del blog es otro. Acorde a los tiempos de pobreza, hambre y odio que nos hacen vivir cada dia. Y la clase media, esa burguesía insoportable, se cree a salvo!!! 

Se puede ser más ingenuo? No creo. Llevamos meses en la misma situación. Nos empujan y negacian quienes se supone nos defienden. Se sientan a negociar y logran poco y nada porque el país sigue en llamas

Estoy harta!! A esta altura de mi vida lo minimo que quiero es vivir sin esas preocupaciones de tener comida, pagar la luz, poder comprar algo si lo que tengo se rompe. Pero no. No puedo porque pagan una miseria,a propósito, con suerte nos suicidamos. Esa es la lógica supongo. 

NO TIENEN DERECHO.y nosotros tampoco tenemos derecho a permitir que nos roben un buen presente y un futuro para nuestros hijes y nietes

Quieren terminar con la clase media y lo van a conseguir.

Pensas que como tenes laburo no te va a llegar? Estas seguro?

y , lo peor

Te importa un pito el otro que es tu vecino, tu amiga, ... ese que,  como  yo,  vive pidiendo  que más que salir a protestar hay qye encontrar una estrategia más eficaz


ESTOY HARTA Y TODAVÍA TENGO GANAS DE HACER COSAS... 

TENGO GANAS DE VIVIR, NO DE MORIR

esto es un genocidio

QUE HACIAS TU MIENTRAS MATABAN A LA RUSA???

martes, 19 de enero de 2021

TACTO

 La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Tiene memoria y expresividad; comunica y reacciona. Nos contiene, la habitamos. Y cuando nos sentimos a gusto en ella no tiene nada que ver la cosmética. Es una cuestión psicológica que nos hace sentirnos cómodos; eso que nos recubre por entero se siente bien; no la vivimos como un vestido ajustado o como zapatos que nos aprietan los pies. 

Nuestra piel tiene mil historias que contar. 

Al igual que nuestra vista, nuestro olfato, nuestro oído y por ultimo, nuestro paladar, que queda para la próxima degustación literaria, valga la licencia poética

lunes, 4 de enero de 2021

VISTA e IMAGINACIÓN

 




Cada imagen una historia
las podemos mezclar y hacer historias adentro de historias
Mirar bien los objetos. ¿Te recuerdan a algo o a alguien?

miércoles, 18 de noviembre de 2020

TACTO

 Suave... es apenas una brisa tibia en mi torso desnudo. Me pidió que cerrara los ojos. Aquí, desnuda en la cama. Me entrego al momento. 

Ahora la brisa casi no se siente. Hay un roce sutil que reposa unos instantes en mis clavículas y luego comienza a bajar muy despacio desviando hacia mi seno derecho y rodeando mi pezón con timidez. 

Imprevistamente toma mi mano y la dibuja con su roce. Dedo tras dedo, dorso y palma. Allí deposita algo. No logro adivinar qué puede ser. Su mano toma mi muñeca y dirige esa mano hacia mi pubis, con delicadeza abre mi vagina y vierte dentro el contenido de mi palma. 

Creo que he sido fecundada

viernes, 7 de agosto de 2020

LIBROS

 Su casa estaba llena de libros. Algunos heredados, otros que ella misma había comprado; la mayoría de ellos usados. 

En su casa había una sola puerta. Para ella los libros eran puertas. Y así viajaba a lugares exóticos y barrios humildes. Viajaba al pasado y jugaba al futuro. 

Siempre fieles y abiertos, ella los amaba y amaba a sus autores. Se sentía llena de voces, multitudes que bramaban y de paisajes ilusorios. 

Alguien le había regalado un libro siendo niña. Y con ese libro le regaló miles de puertas que ella atraviesa emocionada. Fue como una invitación a una vida que ella abrazó feliz. 




Sabiduría y acción indispensable

"Ningún libro de este mundo  Te aportará la dicha, Pero secretamente  Te refieren a ti mismo"  Frag. Poemas Hermann Hesse  Y, como...